Pilar Rubio descontenta con su estilismo en "Más Que Baile" de Telecinco


Teníamos claro que Telecinco no iba a dar el mismo trato a Pilar Rubio que La Sexta. Parece ser que los primeros "tira y aflojas" ya empiezan a salir a la luz. Según recoge La Razón, en una artículo que a continuación os dejamos, Pilar Rubio podría estar descontenta con el estilismo que en la cadena del 5 le dan a nuestra diosa.



Es el fichaje estrella de Telecinco, pero la presentadora parece no estar del todo contenta con su trabajo. El tono de «Más Que Baile» y los desaciertos del equipo de estilistas han disgustado a la madrileña

Un pequeño  gran chasco es lo que parece haberse llevado la explosiva Pilar Rubio tras su fichaje «de larga duración» por Telecinco. Fue una de las sorpresas mediáticas al concluir 2010, más teniendo en cuenta que la ex reportera de  «Sé lo que hicísteis...» era el acicate callejero de Paolo Vasile, el responsable máximo de la cadena amiga. Un más que suculento contrato –se habló de un millón de euros, aunque Telecinco lo desmintió posteriormente– y la promesa de formar parte en un futuro de las series y películas producidas por la cadena «obligaron» a la presentadora, actriz y ex modelo a aceptar la oferta. Nadie la culpa; cualquiera lo habría hecho. Pero según ha podido saber LA RAZÓN, Pilar no está del todo satisfecha con su decisión tres meses después de su presentación.

En los pasillos de la cadena se comenta, de forma clara, que la presentadora madrileña, si no arrepentida, sí ha pasado por serios momentos de duda y cierto descontento con el cambio. ¿La principal causa? Tratándose de una mujer inteligente, sencilla y con los pies en la tierra, «una chica de barrio» explica alguien muy cercano a ella, presentar la nueva versión «made in Italy» del conocido programa no era, para nada, lo que ella esperaba.

Adiós a lo correcto
La buena fama que el programa gozaba en la televisión pública, con la siempre políticamente correcta Anne Igartiburu, y sus concursantes más o menos discretos se ha convertido, al llegar a la privada, en una sucursal con música dentro de su programación dedicada al «cuore». Al parecer, poco ayuda la presencia de  Belén Esteban, Víctor Janeiro o Carmen Lomana. Y aunque ella nunca pierde la sonrisa, parece ser que una de las principales causas que más disgustan a la presentadora es la imagen que proyecta a través de su vestuario.
A Pilar le encanta la moda y actualmente es uno de los personajes más admirados por su estilo personal entre el famoseo nacional. Pero también le gusta mantenerse fiel, siempre que puede, a sus propios gustos. Es fan de la música y la estética heavy –su novio pertenece al grupo Hamlet–, y de firmas «alternativas» como la de la corsetiere Maya Hansen (adora sus corsés y ha inspirado la colección que la diseñadora madrileña presentó en la última edición de El Ego de Cibeles y que Pilar amadrinó). También se deja seducir por las creaciones de María Escoté, Sendra o la irreverente Iron Fist.
Y aunque como profesional con experiencia que es, sabe que en televisión no siempre es posible vestir como uno quiere, ya ha mostrado su disconformidad en alguna ocasión con respecto a los estilismos con los que debe pasearse en plató de «Más que baile». Si en «Sé lo que hicísteis…» ya «se aprovechaban» de su fantástico físico para convertirla en su colaboradora más sexy con vestidos ceñidos, exuberantes escotes y ese aire «pin up» que tanto le gusta (todo lo contrario a la estética ingenua del personaje de Patricia Conde),  quienes conocen a Pilar aseguran que los diseños que luce la noche de los martes no resultan de su agrado.
Profesionales de la moda, del mundo de las revistas femeninas y los «showrooms» coinciden también en que la tendencia actual en la cadena de Fuencarral es recuperar en cierto modo la esencia de las famosas «Mama Chicho» de sus comienzos, y Pilar, dicen, es la elegida para encarnarlo. O el «conejillo de indias», según se mire.
Pero no todo es malestar en la nueva trayectoria de Rubio, que también reconoce a sus íntimos que ahora vive mejor que nunca, grabando un día a la semana y teniendo tiempo para hacer otras colaboraciones con cadenas como Canal Sur o producciones y entrevistas para revistas de moda –ha sido nombrada la española más sexy en varias publicaciones, desbancando a otras atractivas oficiales como Elsa Pataky–, y parece que a estas alturas la comunicadora ha asumido con creces su papel.
«Pilar tiene un físico muy a lo Mónica Bellucci», explica a LA RAZÓN Javier Albaladejo, su estilista en el programa. «Por eso siempre buscamos que vaya pegada y guapa con vestidos que potencien su cintura y con los que ella se sienta cómoda». ¿Las firmas que más le encajan?  «Casi todas italianas, como Gucci, Versace y Dolce&Gabbana, más que europeas del tipo de Paul and Joe o Chloé», continúa explicándonos su estilista. «Pero también de firmas españolas como Andrés Sardá o la francesa Hervé Léger», puntualiza.

Entre lo sexy y lo vulgar
Y es que esta firma, aunque de origen parisino –y hoy propiedad del grupo de Max Azria–, se ha convertido en el fetiche hipersexy de las «celebrities» gracias a sus ceñidísimos «bandage dresses» (vestidos venda). Eso sí, Albaladejo evita pronunciar la palabra sexy: «No me gusta, creo que a menudo se confunde con la vulgaridad. Por eso no la utilizo». Pero nadie puede dudar que lo cierto es que Pilar ha cumplido en todas sus apariciones hasta la fecha en «MQB» con ese personaje: el de «tía buena» ceñida y subida a tacones de vértigo firmados, en la mayoría de las ocasiones, por Jimmy Choo y «cedidos muy amablemente por el gabinete de prensa y  ‘‘showroom’’ Réplica», subraya Albaladejo. Y nos pide que lo nombremos como favor. Hecho.
Pero también hemos podido confirmar que la presentadora intenta, sin demasiado éxito hasta ahora, que esos explosivos estilismos tiendan,  poco a poco, a su gusto por la estética auténtica, también sexy y algo gamberra que tan bien representa.
«Ella no quiere vestir de Chanel o de Dior», aseguran sus conocidos, que defienden que «Pilar es de las que cree  que las firmas de lujo no necesitan ninguna promoción, pues son de sobra conocidas». Por eso prefiere apoyar, sobre todo en sus apariciones personales (fuera de la televisión) a firmas de jóvenes diseñadores o marcas más alternativas, underground o rockeras y/o punkies que compra personalmente en Madrid –Pilar no es de ese tipo de famosa televisiva que exige a las firmas que le regalen la ropa o los accesorios para pasearse con ellos dentro y fuera de «photocall»– y a las que, al menos de momento, se mantiene fiel.

1 comentarios:

  1. Tiene que resultar bastante inquietante eso de ser una mujer indiscutiblemente bella, polifacética, inteligente y super conocida.

    Uno está firmemente convencido de que triunfará en su profesión - por la que finalmente se decida - y será siempre motivo de alegría porque lo merece. Tod@s merecemos una vida satisfactoria, (no digo 'feliz' porque el término me parece muy transitorio y utópico.)

    Pero con tantas dotes, (especialmente las físicas)siempre queda el temor de que la parcela 'sentimental' de una mujer tan DIEZ quede un poco desasistida aunque actualmente tenga un novio estupendo.

    La experiencia, los 'medios', la historia (con hache minúscula) denuestran que los hombres solemos acercarnos a estas chicas más atraídos por su aspecto y su popularidad que por razones verdaderamente emocionales o humanas.

    Le deseo mucha suerte en ese sentido también, pero ahí el asunto ya es más peliagudo; el terreno mucho más resbaladizo.

    Ánimo, salud y ojo avizor.

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